La magia del Territorio Pehuenche
En el corazón de Chile se encuentra la Región del Maule, famosa tradicionalmente por sus fértiles tierras, su agricultura y el vino que producen. Sin embargo, la zona tiene, además, muchos atractivos turísticos que vale la pena descubrir, como la "Cordillera Maulina", que comprende las comunas de Molina, San Clemente y Colbún.
Esta ruta, concebida por empresarios del sector asociados en Chile Emprende y Sernatur para potenciar el ecoturismo, se conoce como Territorio Pehuenche en homenaje a sus antiguos habitantes pehuenches (hombre del pehuén), quienes transitaron hace años por esa área, dándole a su vez el nombre al Paso Internacional que une Argentina con nuestro país.
Con esta historia, ¿cómo no animarse para ir a conocer la decena de programas turísticos de la cordillera del Maule?
En nuestra visita, la primera parada la hicimos en la Viña San Pedro, a la entrada de Molina, donde nos hicieron un recorrido por los viñedos de las diferentes cepas con las que hacen sus vinos. Desde un mirador captamos parte de las 1.200 hectáreas de los paños de viñedos, uno de los más extensos de Sudamérica. Luego degustamos de un Sauvignon Blanc y un Carménère Castillo de Molina, una de sus marcas.
Parque Inglés y Siete Tazas
Al tomar la ruta que nos llevaría hacia el Radal Siete Tazas y Parque Inglés, nos encontramos con el camino de ripio y muchas curvas y pendientes, lo que hace que avanzar en vehículo sea bastante dificultoso. Sin embargo, valió la pena. Al llegar a Parque Inglés pudimos disfrutar de una vista privilegiada de la cordillera de los Andes y de las aguas cristalinas del río Claro.
En el restaurante La Flor de la Canela comimos una reponedora carne mechada a lo pobre y saludamos a la Sra. Rosa, su dueña. Cuenta la anécdota que en ese mismo lugar comió el Príncipe William de Inglaterra cuando anduvo de paso por Chile.
El lugar es ideal para hacer trekking, canopy, mountainbike, cabalgatas, kayak y obviamente, bañarse en unos hermosos pozones de agua color esmeralda que se arman en algunos puntos del río Claro. Existen muchos más camping en el Parque que cabañas, por lo que está más enfocado a quienes gusten de la aventura y de la vida al aire libre, como familias, parejas y grupos de jóvenes.
También se habilitó un tramo que permite recorrer distintos sectores cordilleranos. Se destaca el ascenso hacia los sectores de El Bolsón, Valle del Indio y la Laguna de las ánimas.
El Parque Nacional Radal Siete Tazas, en tanto, unos kilómetros más abajo que Parque Inglés, ofrece un espectáculo increíble. Son siete caídas de agua y sus respectivas "tazas" que el río Claro ha formado a través de miles de años. La entrada al público cuesta $1.500. Otros atractivos imperdibles de la zona son admirar otras caídas de agua, como el Salto de la Leona (60 metros) y el Velo de la Novia (50 metros).
En la ruta ufológica
En la comuna de San Clemente encontramos Vilches y la Reserva Nacional Altos de Lircay. Esta ruta es famosa por los avistamientos de ovnis, sobre todo la zona de El Enladrillado, una formación plana y rocosa que es reconocida por los aficionados a la ufología. De hecho, uno de los paquetes promocionales para conocer la región es la Subida al Enladrillado, 3 días y 2 noches a $30.000 por persona más $15.000 el arriendo del caballo.
Todos los lugareños, como la Sra. Clarita, quien nos recibió en su Restaurant Don Galo en Vilches, afirman haber tenido alguna experiencia de éstas. Incluso ella nos contó que la Nasa de Estados Unidos había estado hace poco instalando máquinas para medir la actividad en la zona.
Otro de los grandes atractivos de Vilches y Altos de Lircay es cabalgar por los faldeos de los cerros y hermosos bosques que conforman la zona, acompañados de arrieros que conocen cada lugar. Don Ignacio y Don César fueron nuestros guías y nos llevaron por senderos de robles, lengas, coigües y raulí, además de miradores, museos y sitios arqueológicos, como las "Piedra Tacita", un grupo de piedras que los indígenas usaban de morteros comunitarios para moler granos y pigmentos.
Artesanía y relajo termal
El recorrido sigue hacia la comuna de Colbún, en el extremo sureste de Linares. Para los amantes del ecoturismo y la aventura, acá también se pueden realizar innumerables actividades como deportes náuticos en los lagos Machicura y Colbún (originados por la Central Hidroeléctrica), disfrutar de la gastronomía, descansar en equipadas cabañas, visitar la artesanía en Rari y, por supuesto, ir a las termas de Panimávida y Quinamávida.
Un lugar que vale la pena conocer es Rari, donde se pueden ver a las artesanas tejiendo en directo miniaturas (mujeres, mariposas, tortugas, flores, aros, etc.) hechas con el crin de caballo. Algunas de ellas son cuarta o quinta generación de sus familias que se dedican a este tipo de arte pero no dejan de estar preocupadas, pues nos señalaron que sus hijas y nietas han perdido el interés por dedicarse a la artesanía en crin.
Nuestro último destino por conocer fueron las Termas de Panimávida, que nos sorprendieron con una hermosa infraestructura, con piscinas de aguas termales temperadas y al aire libre. También se puede disfrutar de baños de vapor, barro y masajes medicinales. Ya con eso no se podía pedir más, relajados y con la sensación de haber vivido una gran experiencia, tuvimos que volver a Santiago pero con muchas ganas de regresar a perdernos entre cerros y montañas, entre bellos paisajes y el cariño de la gente del Territorio Pehuenche.
Más datos en www.elpehuenche.cl
Daniela Poblete Valdés

